Trivium Pursuit

Diez Cosas Para Hacer Con su Niño(a) Antes De La Edad De Diez Años

Este artículo ha sido expandido e impreso en nuestro libro, Enseñando el Trivium (Teaching the Trivium). (Por favor referirse a nuestro artículo “¿Qué es el Trivium?” para la definición de éste término). Sugerencias adicionales para cada edad son dadas en el libro. Este artículo también puede ser descargado de la red del Internet en el formato PDF.

Comentarios de Introducción

El objetivo de la Educación Clásica es darles a los estudiantes los instrumentos con los que puedan aprender por sí mismos – para liberarlos de la pesadez del cumplimiento de tareas inecesarias y formarlos en personas sabias e independientes.

En pasados folletos hemos:

  1. Explicado cómo el trivium (tres caminos de aprendizaje) puede tener doble servicio; como método para aprender cualquier asignatura y también como modelo del desarrollo del aprendizaje de un niño (a).
  2. Argumentado la importancia de las tres asignaturas formales del trivium.
  3. Proveído alguna introducción a aquellas asignaturas y ofrecido una comparación de los diferentes enfoques para la enseñanza en casa, mostrando de qué manera todos estos enfoques encajan dentro del modelo de desarrollo del trivium.

Hay mas de una manera legítima de enfocar la educación clásica. En este folleto, explicamos cómo nosotros, como una familia que sigue la enseñanza en casa, hemos puesto los principios del Trivium en práctica. Otros educadores del método clásico pueden aplicar el Trivium de diferente manera, enfatizando diferentes métodos y principios. La mayoría de las cosas que recomendamos provienen de nuestras propias experiencias. Esto no significa que hayamos seguido cada una de nuestras recomendaciones todos los años que enseñamos a nuestros hijos. Nos ha tomado muchos años para desarrollar nuestra filosofía de educación. Hicimos la mayor cantidad de errores con nuestros primeros hijos – fueron nuestros conejillos de prueba. Algunas de las cosas que recomendamos son las que haríamos si pudiéramos empezar otra vez. En este folleto estará leyendo la culminación de un viaje largo.

La educación no ocurre en una línea de fábrica. No estamos de acuerdo con el enfoque de “una formula para todos” el cual tiende a presionar a cada niño a un mismo molde. Cada niño es un individuo especial, creciendo en una familia única donde Dios le ha puesto. Ustedes, los padres, deben determinar por ustedes mismos, bajo la dirección y guía del Señor, cuál es el mejor método o enfoque para su propia familia y para cada uno de sus hijos. Le sugerimos que no se limite solamente a nuestras sugerencias. Nosotros definitivamente no lo sabemos todo, y posiblemente sabemos muy poco acerca de lo que le puede servir a sus circunstancias particulares.

Por favor tenga en mente el hecho de que algunos educadores del modo clásico han tenido poca o ninguna experiencia con la enseñanza en casa. Escuelas privadas que usan un método clásico aplican los principios de la Educación Clásica en un ambiente de aula escolar. Esto influencia sus métodos grandemente, como debe de ser. No esperamos que ellos miren necesariamente nuestra experiencia de enseñanza en casa de tal manera que sea aplicada en un aula escolar. Estas son dos experiencias que se diferencian grandemente. Cuando comparamos la enseñanza en casa a las aulas escolares, vemos que la primera funciona bajo un conjunto de circunstancias muy diferentes y en algunos casos una filosofía de educación diferente. Profesores y principales en las aulas escolares usarían métodos de enseñanza que se diferencian significativamente de los métodos de uno-a-uno el cual es el que una madre utilizaría al enseñar a sus hijos. La disciplina variaría significativamente entre las dos situaciones. Educadores de una escuela clásica tienden a enfocarse más en el logro académico competitivo en las asignaturas clásicas (Latín, Lógica, Griego, Retórica, etc.), los cuales les mueven a buscar los logros académicos a edades más tempranas porque menos se puede lograr en la situación del aula escolar en un tiempo determinado, que lo que se puede lograr en una tutoría de uno-a-uno en el hogar. La enseñanza en casa tiende a darle al padre la libertad de enfocarse más en el método clásico del trivium, el cual permite que uno le preste más atención a los principios de desarrollo del niño. En otras palabras, en una situación de enseñanza en casa, la Educación Clásica se convierte en más que una simple disciplina académica. Se convierte en una manera de vivir.

Hay una gran variedad de vías para implementar la educación clásica en la enseñanza en casa. En este Curso de Estudio, hemos explicado nuestros planes y principios generales, no instrucciones de paso a paso. ¿Quién mejor que usted mismo puede saber cómo traer orden a la enseñanza en casa? Si hubiéramos tratado de cubrir cada posibilidad este libro se asemejaría a un directorio telefónico. Si hubiéramos explicado cualquier posibilidad en cada pequeño detalle – cual día de la semana enseñar el verbo en Latín – este plan no le serviría a nadie. Aquellos que producen material de estudio individual usualmente cubren y explican estos detalles. Pero, sea que usted esté siguiendo un currículo planificado con anterioridad, una lista recomendada, o su propia colección de materiales, usted tendrá que adaptarlo a sus circunstancias, algo que puede aprender a hacer fácilmente. Le hemos delineado el curso a seguir. Le hemos dejado a usted el horario a seguir y la exploración de cursos paralelos. Usted tendrá que deducir por cuenta propia cuándo y cómo comer su desayuno al estilo de una verdadera Educación Clásica – como si esto realmente importara. Aunque la Educación Clásica le parezca al principio un poco intimidante, no es particularmente más difícil que otros enfoques en educación, y en algunos casos sea más fácil que la mayoría. Por lo tanto no se sienta abrumado. Padres comunes con hijos comunes – como nosotros y los nuestros – pueden ciertamente tener éxito y prosperar bajo la Educación Clásica. Para nosotros ha sido gratificante y agradable.

Ya que nuestras ideas están edificadas una sobre la otra, sugerimos que lea este artículo desde el principio hasta el fin, en vez de saltear a las partes que se enfocan en las edades particulares de sus hijos.

I. Edificando una Fundación Firme

La Temprana Etapa Gramática
Diez Cosas para Hacer Con su Niño (a) Antes de la Edad de Diez Años

Antes de la edad de diez años, el niño (a) está en una etapa temprana llamada la Etapa Gramática (Nivel de Conocimiento) en la cual él depende mas que todo de sus experiencias concretas y sensoriales para aprender. Explicándolo en lenguaje computarizado, él esta “adquiriendo información.” Cerca de la edad de diez años, el niño entra a una fase más intensiva en la Etapa Gramática (Nivel de Conocimiento) en la cual la mente se vuelve apta físicamente para poder hacer conexiones complejas, en las cuales, entre otras cosas, hace que el niño esté apto para asumir conceptos abstractos y le ayuda al niño con el control y manejo propio.

Forzando los estudios académicos antes de la edad de diez no es un uso eficiente de su tiempo, no va a lograr todo lo bueno que usted desea, y realmente puede producir algún daño. Claro está que la edad exacta de este cambio varía de niño a niño, pero más o menos a la edad de diez años el niño se vuelve lo suficientemente maduro en su desarrollo para ejercer estudios que son más académicos. Sugerimos que los estudios formales académicos sean el enfoque después de la edad de diez años, por este motivo el enfoque antes de la edad de diez debe de ser para edificar una fundación para los estudios académicos posteriores. La manera de lograr esto es ejercitando la mente de tal manera que desarrolle aquellas partes de la mente que son apropiadas para la edad específica del niño. Los años de la temprana edad son los años para sembrar las semillas de honrar a Dios y a los padres, desarrollando la capacidad para el lenguaje y el apetito para aprender, enriqueciendo la memoria, estimulando la creatividad, e inculcando una ética de trabajo y servicio. Estas son las clases de cosas que establecerán una buena fundación para los estudios formales académicos mas adelante. Las primeras cosas vienen primero. Lo académico tiene que ser edificado sobre una buena fundación moral.

A la edad de diez años, con una mente bien preparada, usted puede escoger el currículo que se adapte a su niño y sus circunstancias. Si usted establece una fundación firme, después podrá construir un edificio poderoso. Pero si usted escatima en la fundación y empieza apresuradamente, entonces el edificio puede hundirse o ladearse, y partes se pueden caer a medida que la fundación se derrumba desde abajo.

La siguiente es una lista general de diez cosas que creemos son importantes para enseñarles a sus niños antes de la edad de diez años. Después de esto delinearemos nuestra sugerencia de un horario diario.

(Preguntas incluidas en el texto son preguntas reales que hemos recibido).

Diez Cosas Para Hacer Antes De La Edad De Diez Años
1. Lectura y Escritura Programa Intensivo de Fonética, empezando a la edad de cinco años o cuando el niño esté listo. Usar libros de lectura de tiempos añejos – cuando el menor sea hábil en la lectura.

Trabajo de Escritura Copiada – Empezar a la edad de cinco años: quince minutos diarios; a la edad de nueve años: treinta minutos diarios.

Cuaderno del Idioma Inglés, que contenga fonética, trabajo de escritura copiada (o un cuaderno separado para el trabajo de escritura copiada).
2. Narración Oral Empezar a la edad de cuatro o cinco años, practicar diariamente.
3. Memorización Empezar a una edad temprana de dos o tres años, recitar por cinco a diez minutos diarios de los alfabetos griego y/o hebreo, selecciones de la Biblia, catecismos, poetría, o literatura. Repasar las muestras memorizadas una vez por semana.
4. Oír y Escuchar Leer a alta voz por lo menos dos horas por día (no todo al mismo tiempo) de una variedad de libros de ficción y de la vida real (no novelísticos). La Línea del Tiempo- Marcar las cosas que van leyendo. Cuaderno de Historia – Anotar cosas que hayan leído.
5. Alabanza Familiar Estudio Bíblico Familiar por la mañana y por la noche, usando preguntas del nivel de Conocimiento (Etapa Gramática).
6. Artes y Manualidades Proveer el lugar, los instrumentos, el tiempo, para desarrollar la creatividad del nivel primario; combinar esta creatividad con lo que se está leyendo en voz alta.
7. Excursiones Educacionales Y la Biblioteca Investigar el mundo. Ir a conciertos, obras de teatro, ferias de ciencia e ingeniería, visitar museos, exhibiciones, lugares laborales. Empezar a aprender investigaciones bibliotecarias del nivel primario.
8. Trabajo y Servicio Programar un horario de tareas domésticas para los hijos, visitar hospicios para ancianos, desarrollar una actitud de servicio a otros.
9. Disciplina Establecer la obediencia a la primera orden dada.
10. Juego y Exploración Desarrollar la imaginación.

1. Lectura y Escritura

Fonética

Algún día antes de la edad de diez años usted debe de enseñarle a su niño a leer, usando un buen método intensivo de fonética.

La primera pregunta es: ¿A qué edad debo de empezar? Algunos niños empezaran a leer a la edad de cuatro años, mientras que algunos llegaran a la edad de diez años antes de que ellos puedan leer con confianza y seguridad. Sin embargo, la mayoría de los niños aprenderán a leer entre las edades de cinco a ocho años. La edad en la cual un niño aprende a leer no es indicativa de lo inteligente que él es o lo bien que le irá en lo académico mas adelante. Nuestros hijos aprendieron a leer entre las edades de cinco y nueve años. Nosotros sugerimos que empiece la enseñanza de Fonética a los cinco años. Si, después de un tiempo razonable usted encuentra que su hijo no está reteniendo nada de lo que le está enseñando, aunque el niño se esté esforzando a aprender, entonces es mejor que usted posponga la instrucción de fonética por un tiempo y espere unos meses antes de volver a tratar.

La segunda pregunta es: ¿Qué materiales debo usar? Hay muchos programas buenos e intensivos de fonética y lectura. Algunas familias tratarán un programa, se dan cuenta que ese nos les trabaja, tratan otro, tampoco les trabaja, tratan otro, y al fin ese sí les funciona. Entonces en la mente de estas familias este programa es el mejor, cuando en realidad, el niño ya estaba lo suficientemente maduro y con un desarrollo al punto de estar listo para aprender a leer.

De la siguiente manera es como yo (Laurie) le empecé a enseñar a mi hijo mayor, Nathaniel, a leer. Esto no es de ninguna manera una recomendación, solamente es una historia de una pequeña parte de nuestro viaje a través de la escuela de la vida. Cuando Nathaniel era un bebé yo leí el libro Como enseñarle a leer a su bebé (How to teach your child to read) por Glenn Doman. Este libro enseña una forma pura del método de “ver-decir” o “lenguaje completo” para enseñar a leer. En los años del 1.950 a mi me enseñaron a leer con los libros de lectura de “ver-decir” de Dick y Jane, por esto reconocí el método de Doman como el método con el que yo aprendí. Como no conocía ningún otro método, me aferré a éste para enseñarle a leer a mi hijo. Siguiendo las instrucciones del libro empecé a enseñarle a Nathaniel a leer cuando él tenía dos años. Como lo sugería el libro, hice carteles grandes con palabras de vocabulario escritas en ellos: mamá, papá, casa, escuela, etc., e instruía a Nathaniel en esto todos los días. Sí, él aprendió a leer estas palabras, pero noté que si dejaba de repetírselas diariamente, a él se le olvidaban, entonces tenía que volver a empezar. Mi hermana me sugirió que primero le enseñara el alfabeto. Mi respuesta fue el repetirle las instrucciones del Señor Doman diciéndole “Oh, no, el enseñarle el alfabeto simplemente lo confundiría.” Pienso que duré tres meses con éste método. Fué un ejercicio inútil, semejante a echar agua en un recipiente con agujeros. Con tal que yo pasara cada día momentos largos y preciosos de mi tiempo repasando con mi hijo el material del Señor Doman, mi hijo podía “leerme” el material. Pero si yo fallaba en repasar con él repitiendo lo que las cartulinas decían, entonces el nivel de habilidad de lectura de mi hijo continuaba disminuyendo a medida que el vocabulario se iba saliendo por los agujeros. Más o menos durante ese tiempo, escuché un programa radial; el tema del programa era como enseñar a leer usando un método llamado “fonética intensiva.” La persona invitada era Benita Rubicam, en ese tiempo presidenta de la fundación que se llamaba Fundación para La Reforma de la Lectura (Reading Reform Foundation). Lo que ella dijo tenía sentido, y ella me convirtió a ese método inmediatamente. Leí todo lo que esa organización tenía para ofrecer, y empecé mi búsqueda por el mejor programa de fonética intensiva para usar con mis hijos. Todo esto pasó en el 1.978. El programa llamado El Camino de Escritura para Leer (The Writing Road to Reading) por Spaulding, fué lo que decidí usar. En ese tiempo se consideraba como el mejor programa de fonética intensiva - auque todas las ayudas y manuales de instrucciones para el profesor no estaban disponibles. Cuando le di un repaso al material, me sentí un poco abrumada. Pensé “¿Cómo podré alguna vez aprenderme todas estas reglas?” No fué tan difícil como parecía. Mami tenía que aprenderse ella misma el sistema de fonética – lo cual sucedió a medida que ella le iba enseñando a leer a los primeros dos hijos. Después de eso, fue fácil. Acuérdese, a mami nunca se le enseñó el sistema de fonética! Las cosas no son tan difíciles cuando ya sabe uno lo que está haciendo! Mami no es tan dependiente del currículo de fonética comprado. Cualquier persona regular puede enseñar lectura – esto es, después de que él/ella haya aprendido a leer correctamente.

Familias que enseñan en casa tienen muchos programas de fonética intensiva disponibles para escoger. Usted debe buscar un currículo de programa de fonética intensiva el cual se acomode a las necesidades de su familia. Puntos a tener en cuenta en su criterio para escoger un currículo de fonética intensiva son los siguientes:

Costo. El enseñar a leer no debe de ser costoso. Ya que muchos de nosotros los padres no fuimos enseñados a leer con fonética, necesitamos un currículo completo para aprender nosotros primero! Cuando hayamos aprendido el sistema, entonces podremos enseñarles fácilmente a nuestros hijos usando un tablero pequeño y algunos libros de lectura básica.

Método. Por encima de lo que algunas personas quieren que creamos, el idioma Inglés es un lenguaje fonético. El problema con el inglés es que tiene el vocabulario más intenso, más diverso que cualquier otro idioma que haya existido. Como consecuencia, el inglés ha incorporado la ortografía de muchos diferentes lenguajes. Por lo tanto, la manera que una palabra particular se deletrea muestra algo de su historia. Esto es un tesoro cultural del idioma inglés – un tesoro que se está perdiendo rápidamente a medida que nuestros vocabularios se reducen ligeramente bajo la lectura de “ver-decir” – un método de enseñar a leer que fué inventado para las personas sordas! Usted no puede establecer un gran vocabulario en la fundación del método de ver para leer.

La fonética intensiva es el único método que se acomoda bien al idioma inglés. No sea burlado por los programas de fonética que son basados en la lectura de “ver-decir”, pero que riegan algo de fonética incidentalmente como “claves- auditoras”. La mayoría del currículo de lectura usado en las escuelas de estados socialistas es una falsa imitación de fonética. Fonética intensiva enseña los sonidos de cada letra o combinación de letras y edifica un sistema completo de pronunciación. (Claro que sí hay unas excepciones pequeñas y peculiares, las cuales también son enseñadas.)

Utilidad. Si usted no conoce acerca del sistema de fonética del idioma Inglés, entonces cerciórese que el currículo que usted escoja tenga suficiente ayuda para el instructor. En los años setenta y ochenta, cuando usamos “El Camino de Escritura para Leer” (The Writing Road to Reading), se esperaba que el padre tomara un curso en la universidad para aprender a usar el currículo. Hoy en día, una gran cantidad de ayudas se han añadido para el instructor. Le recomendamos que use un currículo de fonética que sea fácil de entender y usar.

Hay aquí algunas sugerencias para reforzar cualquier currículum de fonética que usted escoja: Cuando su niño estudie un sonido particular, use diferentes maneras para reforzar la enseñanza. Por ejemplo: Escriba la letra “W” en el tablero o en un papel y cuélguelo en la sala. Hable con él acerca de palabras que empiezan con “W”. Cuando mis hijos y yo jugábamos en los columpios, yo les cantaba la canción del alfabeto, y ellos repetían. Cuando jugábamos con arcilla, yo hacia las formas de las letras y les indicaba para que ellos también las hicieran. Siempre estábamos haciendo tarjetas para mandar a los parientes, y le sugería a los pequeños que escribieran las letras que ellos se sabían en las tarjetas. Yo les daba una pila de pasta macarrón, o arroz o fríjoles para que ellos los pegaran en forma de las letras, en un papel. Alineábamos los juguetes en el suelo en forma de las letras. Nuestro tiempo de alabanza familiar era también una clase de fonética. A los pequeños que estaban aprendiendo a leer se les daba la tarea de buscar en la Biblia algunas que ellos reconocían – tal como la letra inicial de su nombre. Después decían por medio de sonidos, diferentes palabras. Nuestra hija menor empezó diciendo los sonidos de las letras y terminó leyendo con fluidez la Biblia versión King James (Rey James) en un período de un año.

Dislexia Inducida Artificialmente

Pregunta: Varios de mis hijos no parecen pensar profundamente aun sabiendo que han sido enseñados en casa. Recientemente hemos llegado a un cruce con mi hijo de trece años y al final decidimos matricularlo en una escuela tiempo completo. Me dí cuenta que no puedo hacer el trabajo de enseñarle en casa por mí sola. Necesito la ayuda de mi esposo para hacerlo. Pero mi esposo tiene “dislexia” al igual que toda su familia. El no piensa en palabras, sino en imágenes, lo que hace que nuestra comunicación sea algunas veces difícil. Mi esposo ha sido tan adversamente afectado por los métodos de enseñanza del sistema secular de las escuelas que él no puede leer – no por su propia elección. El está dispuesto a leer varias horas a la semana para dar ejemplo. Como él ya ha pasado la edad normal para aprender a leer,¿Dónde debería él empezar?

Este caso parece ser un caso típico de dislexia inducida artificialmente. Le sugiero que escoja un programa intensivo de fonética y le enseñe a leer fonéticamente en vez de pictográficamente. Su problema mayor será el de ayudarle a romper el hábito de mirar las palabras pictográficamente. Déle ánimo a que practique pronunciando en alta voz los sonidos de las palabras (o puede hacerlo en silencio). Busque libros que le interesen a él pero que sean más o menos fáciles de leer.

Refiriéndonos al problema de no pensar profundamente: personas que no leen, y que pasan el tiempo libre mirando la televisión y las películas, jugando juegos de video y computadora, o buscan otras maneras de entretenerse, no aprenderán a pensar críticamente. Documentación de ésto es dada en dos libros escritos por Jane Healy, Mentes en Peligro: Por Qué Los Niños No Piensan y Qué Podemos Hacer Acerca De Esto (Endangered Minds: Why Children Don’t Think and What We Can Do About It) y Fracaso en Conectar: Cómo Las Computadoras Afectan Las Mentes de Nuestros Hijos Para el Bien y Paral El Mal (Failure to Connect: How Computers Affect Our Children’s Minds for Better and Worse). Para alguien que ha sido verdaderamente entrenado a pensar críticamente, el pensar se vuelve su forma de vivir.

Cuaderno del Idioma Inglés

Recomendamos que cada estudiante tenga un Cuaderno del Idioma Inglés (el cual explicaremos mas adelante con más detalle). Su cuaderno puede empezar con el estudio de la fonética. Ya que las páginas pueden ser sacadas y reemplazadas con nuevas páginas fácilmente, encuadernadores de tres anillos suelen ser más útiles que cuadernos espirales. Llene el encuadernador con papel en blanco (blanco y de colores) y divisores de asignaturas. Cada niño debe tener su propio cuaderno. Si la fonética es algo nuevo para la madre, entonces ella también necesitará un cuaderno. El estudiante añadirá a este cuaderno cada semana.

Paralela con la enseñanza de la lectura, también debe enseñarle a su hijo a escribir sus letras. La mayoría de las instrucciones de programas de fonética incluyen cómo enseñar escritura. Usted debe empezar enseñándole a que escriba con letra despegada cada letra del alfabeto. El puede llenar una o dos páginas de su libro con cada letra del alfabeto. Decore las páginas con los dibujos de su hijo o con recortes de revistas: árbol en la página “A”, botón en la página “B”, etc. Haga que su niño añada páginas de esta práctica a su cuaderno. Usted añadirá mas adelante diagramas de consonantes, diptongos y otras combinaciones de letras. Este cuaderno suplementará un currículo de fonética, pero no lo reemplazará.

Trabajo de Escritura Copiada

Cuando su hijo esté lo suficientemente adiestrado en escribir sus letras y vaya en camino a aprender a leer, usted puede empezarlo en trabajos de escritura copiada. Escritura copiada es una vieja práctica la cual viene de tiempos antiguos, y es, junto con la narración oral, el primer paso en enseñarle a un niño a leer. 1ra. Pedro 2:21, “porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo [ØpogrammÒn: hupogrammon], para que sigáis sus pisadas.” Escritura copiada es una buena manera de practicar habilidades en escritura, reforzar la instrucción de fonética, introducir gramática y formación apropiada de la oración, y crear una fundación para la escritura creativa a una edad más avanzada. En escritura copiada, el niño copia en su propio papel, palabra por palabra, de una oración o párrafo que alguien diferente haya escrito. ¿De quién deben de ser las oraciones o párrafos que su niño debe copiar? Use la literatura más fina. Empiece con la Biblia. Para más sugerencias en cuanto a la selección, considere lo que dice Filipenses 4:8. Su niño debe pasar una parte de su día haciendo trabajos de escritura copiada. En su libro Artes Lingüísticas……De La Manera Fácil (Language Arts….The Easy Way) Cindy Rushton delinea cómo incorporar escritura copiada en su currículo. Escritura copiada puede ser guardada en el Cuaderno del Lenguaje Inglés (o Español), o puede que merezca un cuaderno separado. Su niño puede copiar de la Biblia un día, poetría o literatura al otro día, discursos famosos o dichos de hombres importantes otro día. El puede mantener su trabajo de escritura copiada en un cuaderno, o puede tener diferentes cuadernos para diferentes clases de literatura.

¿Cuánto tiempo debe de pasar trabajando en escritura copiada? Como siempre, depende del niño. Algunas niñas, las cuales han nacido con lápices en sus manos, escribirán todo el día, y a usted le tocará poner límites más altos. Algunos niños pequeños, a los cuales les da trabajo de sostener un lápiz, y mucho menos usarlo – aun a la edad de nueve años!- requerirán, “no estas libre hasta que termines esto” de tiempo. El escribir un versículo de las Escrituras puede llegar al límite más alto de sus habilidades. Usted deseará enseñarle a estos pequeñuelos diligencia y perseverancia y desafiarlos, pero sin desanimarlos. Aquí hay un principio por el cual guiarse para determinar lo que debe requerir de su niño: cuando haya encontrado el nivel al cual él puede trabajar, entonces mantenga un desafió gradual para que su niño haga un poco más, un poco mejor, un poco más allá, sin embargo, no empujándolo mas allá de su habilidad y nivel. Si usted le pide mucho, ciertamente lo va a desanimar. Si le pide muy poco, lo va a malcriar. Hay una línea central y es su obligación encontrarla. Algunos niños llegan a un nivel, hasta que una o dos cosas como que encajan, y después continúan nuevamente. Trate de hacer ésto con una clase de treinta estudiantes y así entenderá el por qué la enseñanza de uno-a-uno del padre es superior. Normalmente un niño de cinco años puede pasar quince minutos diarios en escritura copiada, mientras en uno de nueve años puede escribir hasta treinta minutos diarios.

2. Narración Oral

En Gran Bretaña, al cierre del siglo diecinueve, Charlotte Mason desarrolló un concepto de narración como método de enseñanza. En su libro Por el Bienestar de los Niños (For the Children’s Sake) Susan Schaeffer Macaulay ha reintroducido la narración a las familias que enseñan en casa. Karen Andreola ha continuado esto con artículos en la revista La Manera Práctica de la Enseñanza en Casa (Practical Homeschooling). En la narración oral, el padre le lee al niño, o el niño lee para sí mismo, después él le “narra” a su padre o madre, en sus propias palabras lo que ha leído. Es más beneficioso empezar la narración a una edad temprana, cuando el niño tenga apenas cuatro o cinco años, practicarla diariamente, y continuar esta práctica durante el bachillerato.

La narración es un ejercicio que desarrolla el vigor mental. De acuerdo a Karen Andreola, “….la narración toma el puesto de exámenes de muchas preguntas y respuestas múltiples, le permite al niño ejercitar todas las facultades mentales. El niño aprende a acordarse de vocabulario y del poder de descripción de buenos escritores a medida que narra su propia versión de la historia.”

La narración es muy difícil de hacer. ¿Acaso podría usted, sin tener notas, narrar el sermón que escuchó el domingo pasado? La mayoría de nosotros – incluyendo al pastor que predicó el sermón – tendríamos problemas aún recordando el texto del sermón. Las mentes adultas no han sido entrenadas a escuchar algo, acordarse de ello, y después narrarlo. Nunca fuimos entrenados en la habilidad de narrar.

Es mejor empezar con algo pequeño. Léale un párrafo corto de una historia simple a su niño, después pídale que le narre en sus propias palabras lo que escuchó. Al principio a usted le tocará ayudarle haciéndole preguntas acerca del pasaje. A medida que el niño adquiere más practica en la habilidad de narrar, él podrá narrar pasajes más largos y detallados.

La narración puede servir para tres propósitos. Primero: Usted podrá periódicamente examinar lo bien que su niño comprende el material que él lee o escucha. Mientras más tenga el niño que decir en su narración, más profundamente ha entendido el material. Si él no se acuerda mucho acerca del material, entonces posiblemente él no escuchó bien o no leyó cuidadosamente.

Segundo: Usted puede usar la narración para desarrollar y afilar las capacidades mentales. De la manera que el trotar físicamente ejercita el cuerpo, el trotar por los canales de la memoria ejercita la mente.

Tercero: Escritura copiada combinada con narración oral constituye el primer paso a enseñarle a un niño a escribir. El proceso de la escritura creativa involucra dos habilidades: El trabajo físico en tomar el lápiz en la mano y escribir palabras en un papel, el cual su niño aprende en la escritura copiada; y el trabajo de crear en la mente las ideas de las cuales escribir, la cual es desarrollado en su niño por medio de la narración oral. Si usted desarrolla estas dos habilidades en su niño antes de la edad de diez años, entonces, cuando su niño haya madurado, él va a tener éstos dos “instrumentos” en su mano para trabajar creativamente cuando esté escribiendo.

No le permita a su niño ser un observador pasivo. Si usted le lee, hágale preguntas acerca de lo que ha escuchado. Dígale que le narre el material en sus propias palabras. Hágale dirigirse a cualquier tema moral que haya surgido en la lectura. Desarróllele la mente, no simplemente en la dirección de la absorción, sino también en la dirección de responder. La mente que puede responder puede absorber en alguna medida, pero la mente que solamente absorbe – como en frente de un televisor o pantalla de computador – es muy pasiva en el proceso de aprendizaje, aprende a recibir sin dar, y en verdad es dudoso cuánto en realidad puede asimilar.

Computadores no ofrecen experiencias de aprendizaje que requieran una respuesta humana real. Aprendizaje programado tiene sus usos, y puede ser muy efectivo a edades más avanzadas, pero a ésta edad su niño necesita interacción con un adulto (y no con grupos de niños de su misma edad).

3. Memorización

La memorización debe empezar cuando su niño esté pequeño – aún a la edad de dos o tres años y continuar durante toda de la vida. (Esto también es bueno para nosotros los viejos). Tiempo debe ser empleado recitando trabajo de memorización. Anime a si niño a memorizar cosas como los alfabetos griego y hebreo, pasajes de la Biblia, poetría, catecismos, extractos de literatura. Su niño puede memorizar pasajes de la Biblia en griego o latín, y los mismos pasajes en inglés o español, para darles a ellos un sentido por aquellos idiomas. Memorizándose pasajes de literatura le preparará a su niño para el estudio de gramática formal a la edad de diez años. Le ayudará a entender coómo las oraciones son formuladas y a aumentar su vocabulario. La memorización también le prepará para ser un buen escritor. Lo que entra en la mente del niño en su pequeñez saldrá mas adelante a medida que escribe.

Es posible que su niño pueda recitar su trabajo de memorización al frente de la familia o de un grupo más grande. Esto puede prepararle para diferentes competiciones en interpretación oral, discursos y debates cuando él sea mayor. La memorización y narración juntas le fortifica, y ejercita la mente, lo cual prepara a su niño para estudios más rigurosos más adelante. Esto es precisamente lo que queremos hacer en la temprana edad de la vida de un niño. Como contraste, la televisión, videos, y aún mucha de la educación por medio del computador trabaja en realidad en la dirección opuesta.

Hoy en día hay diferentes opiniones acerca de lo que se le debe dar al niño a memorizar. Algunos dicen que el tiempo debe de ser invertido memorizando información factible, el final de los verbos en latín, información de geografía, de ciencias, etc. Esto puede ser posible, pero consideremos estos puntos: 1) Tenemos solamente cierta cantidad de tiempo durante el día, por lo tanto, nosotros como padres debemos decidir cuál es la mejor manera de emplear ese tiempo; y 2) La belleza de la enseñanza en casa es que nosotros los padres estamos a cargo de decidir lo que el niño debe de memorizar. Si es importante para usted de que el niño tenga memorizado todas las capitales de los estados para la edad de diez años, entonces con toda la razón hágalo. Sugerimos que los dos padres se sientan y escriban una lista de aquellas cosas que ellos creen son importantes para que sus niños memoricen, cambiando esta lista a medida que diferentes prioridades llegan y se van. 3) Hechos reales, separados de sus contextos, pueden volverse monótonos. Estos son mucho mejor plantados como semillas en el contexto fértil de su historia. Cristóbal Colón, descubrió a América en Octubre 12, en el año 1.492 – estos hechos son mucho mejor memorizados cuando se conectan a la historia de Colón. pisteÚw, pisteÚeij, pisteÚei, pisteÚomen, pisteÚete, pisteÚousi – este paradigma griego es mas fácil de memorizar cuando se combina con usos de las palabras.

pisteÚw, yo creo.

Mateo |9:24| E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: PisteÚw, kurie,
Creo; Boh/qei mou ti ¢pist…v. ayuda mi incredulidad.

pisteÚeij, Crees

Hechos |8:37| Felipe dijo: “E,, pisteÚeij ™x Ólhj tÁj kart…aj, oexestin. Si crees de todo
corazón, bien puedes.” Y respondiendo, dijo (el etíope): “PisteÚw tÕn ufÕn toà qeoà e
nai tÕn `Ihsoàn cristÒn. Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.”

Etcétera.

Debido a la manera que el cerebro está estructurado antes de la edad de diez años nosotros creemos que la memorización de pasajes de literatura en latín o griego, y sus traducciones en inglés son mucho más provechosas que la memorización de paradigmas deductivos en el idioma

(lo cual es gramática formal en latín y griego). En realidad, lo ideal es ser una familia que sepa varios lenguajes donde los niños aprendan a hablar y leer todos estos lenguajes en una temprana edad mucho antes de estudiar la gramática – de la misma manera que aprenden el inglés!

El tiempo para la gramática formal – paradigmas y demás – es después de la edad de diez. Hablaremos más acerca de este tema más adelante.

Invierta algo de tiempo- posiblemente cinco o diez minutos por cada niño, una o dos veces diarias – escuchando a cada niño recitar su trabajo de memoria. El ejercicio diario de la memoria, como el ejercicio diario del cuerpo, le ayuda a mantener la mente ejercitada. Claro está, que el niño no va a necesitar repasar cada día todo lo que se ha memorizado en su vida. Después que el niño haya dominado lo asignado, déle algo nuevo, y repase lo ya aprendido una vez por semana. A través de los años, muchas cosas pueden olvidarsen, aunque las impresiones siempre estarán en la memoria, sin embargo algunas cosas nunca se podrán olvidar. Todavía me acuerdo algo de la introducción del libro Canterbury Tales el cual tuve que memorizar durante el bachillerato. Me acuerdo, no porque haya sido un buen libro (…wan that April with its shura sota…- o algo parecido), ¡sino por el trauma que experimenté recitándolo al frente de una audiencia!

4. Oír y Escuchar

Leyéndole a su niño en alta voz, él aprende el sonido de palabras, aumenta su vocabulario, aumenta su concepto del mundo, y desarrolla su imaginación. Sugerimos que le lea por lo menos dos horas por día. Lea de una amplia variedad de buena literatura, biografías e historia ficción. Incluya libros de ciencias, geografía, arte, música e historia.

Tres nos: No le de miedo leerle a niños bien pequeños libros con capítulos largos. Un niño de cinco años es capaz de atender y entender mucho de libros como La Isla de Tesoro (Treasure Island) o Viaje al Centro de la Tierra (Journey to the Center of the Earth). No pierda su tiempo leyendo libros de lectura mediocre (ejemplo: Libros del Club de Niñeras [Babysitter Club] o misterios de Nancy Drew [Nancy Drew misteries]). No le forcé a mi niño a que se sentara perfectamente quieto al lado mío cuando estaba leyendo. Con tal de que estuvieran en el mismo cuarto y no se estuvieran distrayendo o interrumpiendo, nosotros les permitíamos a nuestros niños que jugaran en silencio con sus juguetes o que trabajaran en sus bordados de punto cruzado o que dibujaran u otro proyecto similar que pudieran hacer en silencio – en realidad, parece ser que algunos baroncitos no pueden quedarse sentados el tiempo suficiente para escuchar a menos que tengan algo en sus manos. Algunos padres combinan la narración con el tiempo de lectura en alta voz.

Usualmente no leemos en alta voz por un período interrumpido de dos horas. Leemos algo en la mañana, algo en la tarde y algo en la noche. Hay excepciones notables. Me acuerdo un día en que leímos El Invierno Largo (The Long Winter) por Laura Ingles Wilder sin parar, ignorando todo lo que interrumpiera la lectura.

La lectura en voz alta es mi parte favorita de la enseñanza en casa. Cuántos de los lectores de este artículo han podido tener esta experiencia: Estoy sentada en el sofá (una silla no es suficiente) leyendo un buen libro, tal como Hombres de Hierro (Men of Iron) por Howard Pyle. Uno de los niños se sienta a mi derecha, otra a mi izquierda, otro en la parte trasera del sofá detrás de mi cuello, y uno en mi regazo. El quinto hijo tiene que rebuscar su lugar. Todos tienen que estar situados, de tal manera que puedan ver las imágines – las cuales tienen que ser examinadas minuciosamente antes de pasar a la siguiente página. Esta es una de las maneras que Dios me ha enseñado paciencia. Déjelos mirar las imagines y formular sus preguntas. A la larga aprenderemos quién gana el torneo. El año pasado, mi hija mayor, Johannah, nos pintó esta acogedora escena, recortando fotos de tiempos pasados, colocándonos a todos en una imagen memorable. Yo tenía trenzas y estaba sentada en ese viejo sofá café el cual fue llevado al basurero después de mucho uso. Si pudiera tener nuevamente al menos una hora de ese tiempo, ahora mismo, leería con mucho agrado Corduroy quince veces seguidas sin quejarme.

Cuando leo un libro que incluye dialogo escrito en un dialecto, trato de imitar el acento extranjero. Esto lleva a otras conversaciones – aún cuando se contesta el teléfono. Los niños se sienten avergonzados cuando manejo por la línea de autos (drive thru) de McDonald’s y pido la orden usando un acento escocés.

Línea del Tiempo

Usted puede desarrollarle a su niño la continuidad de la historia marcando en una línea del tiempo aquellas cosas o personas las cuales está estudiando. Extienda una buena cantidad de papel en la pared de su sala, dibuje una línea a lo largo en la mitad, márquela en incrementos de cincuenta o cien años, y déjela allí por los próximos veinte años. Usted puede tener una línea de tiempo para toda la familia, o cada niño puede hacer su propia línea de tiempo. Cada vez que lea algo histórico, márquelo en su línea del tiempo. Cuando lea acerca de la vida de Bach, marque su nacimiento y su muerte en la línea del tiempo. Cuando lea acerca de la invención de la máquina de imprimir, marque ese punto en la línea del tiempo. Los niños pueden ilustrar la línea de tiempo. Algunas familias colocan sus líneas del tiempo en un fólder de tres anillos. Esto la hace más manejable y fácil de revisar. La línea del tiempo muestra una vista continua de la historia, especialmente cuando se coloca en un lugar donde los niños siempre pueden verla. Si para usted es importante la memorización de fechas, esto hace la labor más fácil. Aun más importante, le da a su niño una mejor noción de la relación del tiempo entre eventos. ¡Mami y papi no estaban aun casados cuando hombres tocaron la luna! Papi estaba vivo antes de que hubiera súper autopistas o cohetes. Abuelo estaba vivo antes de que hubieran aviones de propulsión.

Cuaderno de Historia

Sugerimos que cada niño empiece un Cuaderno de Historia. Usted puede empezar este cuaderno cuando el niño esté en la etapa temprana de gramática, o esperar a que él sea mayor. Cada niño debe de tener su propio cuaderno. Sugerimos el uso de un fólder de tres anillos que tenga divisiones para materias y papel (en blanco y a color). Hablaremos del Cuaderno de Historia con más detalle más adelante.

Libros Abreviados versus Libros No abreviados

Pregunta: ¿Por qué es importante leer literatura clásica en sus versiones no abreviadas? ¿No es la versión abreviada para evitar que las personas se sientan aburridas y quieran dejar de leer? Yo estoy de acuerdo con el desarrollo de apetitos saludables, pero no estoy de acuerdo con la mentalidad detrás de la lectura de las versiones no abreviadas.

Aquí hay cuatro facetas de un libro – la versión original no abreviada, la versión abreviada,

la versión cómica, y la versión visual de video (película). ¿Por qué no debemos saltar las primeras tres versiones y requerir que nuestros hijos solamente vean la versión visual (película)? La respuesta es obvia. Si nuestros hijos solamente ven películas en vez de leer, ellos no desarrollarán una mente literaria. No desarrollarán vocabulario, construcción gramática, construcción de párrafos, desarrollo del pensamiento, etc. No desarrollarán su imaginación mental – lo único que harán es ver imagines.

¿Qué pasaría si solamente le demandáramos a nuestros hijos a que leyeran libros de la versión de las cómicas? Ellos entenderían la historia, pero el vocabulario, la construcción de las oraciones, etc., estarían en el nivel párvulo. Cosas como éstas pueden ser aceptables para niños que estén aprendiendo a leer, pero niños de edad mas avanzada necesitan ser desafiados.

Podríamos parar en las versiones abreviadas. Aquí es donde la mayoría de los americanos han parado. Lea esto:

El Señor Swift estaba esperando por ellos al frente de la casa, en el momento que el carro con gran ruido paró bruscamente.

Esto fue tomado del libro Tom Swift y Su Laboratorio Volador (Tom Swift and His Flying Lab) – un libro típico de la versión abreviada. No toma mucho pensamiento el leer esta oración. Usted conoce todas las palabras y sus significados. Su mente absorbe la oración fácilmente. En realidad, leer a alta voz ésta clase de oración es canson. No toma mucho tiempo en sentirse uno fatigado y poner el libro en la mesa. Esto opaca la mente. Ahora lea esto:

Ya para el tiempo que el bote había regresado a Hall, sus manos estaban tan adormecidas que apenas podía sentir si el remo estaba dentro o fuera de su mano; sus piernas se sentían tiesas y dolientes, y cada músculo en su cuerpo se sentía como si hubiese sido movido de su sitio una o dos pulgadas.

Esto fué tomado del libro Tom Brown en Oxford (Tom Brown at Oxford). Esta clase de oración capta la atención; involucra la mente. La estructura de la oración desafía, pero no abruma. Usualmente las versiones abreviadas reducen el lenguaje a un nivel elemental. Claro está que hay excepciones, pero eso es exactamente lo que son, excepciones.

Como puede usted desarrollar un apetito por un bistec jugoso si todo lo que come es imitación de carne hecha de soya. Uno desarrolla un apetito de lectura rápida leyendo versiones abreviadas. La razón por la cual se escriben versiones abreviadas es porque hoy en día no queremos leer la literatura buena.

Libros No-Cristianos

Pregunta: ¿Qué propósito bueno se cumple leyendo libros que han sido escritos por personas que no son cristianas? Conocemos a padres e hijos que siguen la enseñanza en casa los cuales no leen nada que no sea de autores cristianos, y aún así, ellos rechazan muchos libros que parecen tener mucho “conflicto o maldad.” En ésto se pudiera incluír, pero no se limita a libros como El Hobbit (The Hobbit) y Silas Marner o autores como George MacDonald y Charles Dickens.

Escuché por primera vez esta pregunta hace varios años en Houston, Texas. Una mujer estaba mirando el folleto Mano Que Mece la Cuna (Hand That Rocks the Cradle) (una lista de libros de ciencia ficción que hemos leído y recomendamos) y ella quería saber por qué nosotros recomendábamos un libro que hablaba de guerra: Johnny Tremain.

Algunos libros que leímos y disfrutamos hace quince años no serían necesariamente aprobados por nosotros para ser leídos. Tomemos por ejemplo: los libros Jeremy por Hugo Walepole. Leímos estos libros hace varios años, y me acuerdo de estar fascinada con ellos. Recientemente volví a leer uno de estos libros y no podía creer que años anteriores me gustara éste libro. Jeremy, el personaje principal, es bastante irrespetuoso con sus padres, y aún peor, su irrespeto es aprobado por el autor del libro. En otras palabras, si el muchacho mostró irrespeto y fue castigado por esto y éste conflicto fue resuelto en el libro, entonces esto estaría correcto. Pero en esta historia el mostró irrespeto y el autor permitió que esto fuera parte de la personalidad de Jeremy sin mostrar que ésta actitud era errónea. Quince años atrás yo no notaba éste problema. Hoy en día veo el problema claramente. Estos libros fueron quitados de nuestra lista.

Cada libro debe de ser leído críticamente, mostrando sus problemas y faltas, y analizando la filosofía del autor. Use cada libro como un ejemplo para mostrarles a sus hijos qué deben buscar. Aunque no debiera leer nada sin criticarlo, tampoco debe pasar todo el tiempo de la lectura criticando lo que está leyendo. Usted debe determinar el balance apropiado de cada libro para su familia. Esto es una decisión basada en juicio propio, y no podemos culpar aquellas familias que deciden no leer alguna literatura. Algo de precaución está en orden al leer autores Cristianos y no-Cristianos. Muchos autores Cristianos escriben sin valor literario o intelectual. Nosotros leemos autores teológicos con los cuales no estamos de acuerdo. Leemos muy críticamente, y éstos resultan siendo mucho más beneficiosos que autores con los que estamos de acuerdo – precisamente por que nos hacen pensar. Las obras de Robert Lewis Stevenson son unas de las más excelentes en Literatura Inglesa que se hayan escrito, y puede haber mucho beneficio en la lectura de éstas, pero él no parece ser Cristiano. No lea obras de un sólo autor. Lea críticamente. No viva simplemente para entretenerse.

No puedo mantener a flote con la lectura de mi hijo

Pregunta: Mi hijo, de nueve años de edad, es un lector voraz. Cuando le leo en voz alta parece gustarle lo que leo y sigue la atención, pero noto que él preferiría leer los libros él mismo. Yo le he dicho que continuaremos haciendo las dos cosas. El problema está, en que él lee tan rápido (y puede narrar lo leído con precisión) que apenas puedo andar a la par buscándole libros! Anteriormente yo podía leer los libros antes de dárselos a leer, pero ya no puedo ir al paso con él. Me siento muy incomoda dándole libros que yo no he leído. ¿Qué si llega a leer algo que no quisiera yo que leyera o que no fuese apropiado para su edad?

Usted está en lo correcto en sentirse incómoda al darle a un niño de nueve años sin saber qué dice el libro. Es mejor no leer que leer basura. Yo nunca le permitía a mis hijos leer algo con lo que yo no estuviera familiarizada. Cuando ellos querían leer algo con lo que yo no estaba familiarizada, entonces yo lo leía en voz alta, comentando en las ideas negativas presentadas en la historia y me salteaba las partes no apropiadas. Algunas veces paraba de leer – el libro no se merecía la lectura. El libro que me enseñó esta lección fue Tarzán, por Edgar Rice Borroughs.

Nathaniel estaba pequeño cuando quiso que yo le leyera este libro, y porque es un libro viejo, pensé que era un libro aceptable para leer. Después que Nathaniel terminó de leer este libro él me dijo que el personaje principal había cometido adulterio. Pienso que Tarzan cometió adulterio en su corazón, no en hecho propio. El pensó que no debería leer mas libros escritos por el autor Borroughs. Yo estaba enojada de que Nathaniel no hubiera parado de leer el libro inmediatamente cuando llegó a ese incidente, sin embargo estaba contenta de que me lo hubiera dicho. Me enseñó que yo tenía que ser mas cuidadosa concerniente a la lectura de mis hijos, y que simplemente por que un libro sea viejo, esto no significa que es bueno. Si no puede ir al paso con la lectura de sus hijos, entonces usted puede hacer que él vuelva a leer libros aprobados.

El exigirle a su hijo a que continúe escuchando mientras que el padre o la madre lee en voz alta le mejorará la habilidad de aprendizaje auditivo y le ayudará a desarrollar la imaginación. También le permitirá compartir tiempo con la familia, en vez de estar por ahí solo, complaciendo sus propios caprichos.

Silencio mientras se lee en voz alta

Pregunta: Yo tengo cuatro hijos. A mis hijos de diez y siete años les leo juntos, y por separado al de cuatro años. El de cuatro años es maravilloso, pero también es de carácter fuerte y está inclinado a tratar las aguas cuando y donde él pueda. El tener un bebé de siete meses ha hecho de mi experiencia de enseñanza en casa algo muy desafiante. El que mi hijo de cuatro años no haya continuado tomando sus siestas hace todo más difícil. Aunque he intentado en incluirlo a él en el cuarto mientras que estamos leyendo, le parece muy difícil no hacer mucho ruido mientras que leo. He tratado de entretenerlo con rompecabezas, y esto ha trabajado mejor que otras cosas, pero él no tiene la retentiva que tienen los dos mayores. Es muy difícil continuar leyendo cuando él esta cambiando actividades constantemente. Yo puedo leer por un promedio de una hora, pero es una hora muy extenuante. Es muy difícil para los otros dos narrar por encima del ruido del hermano.

Imaginese esta escena: La madre llama por las escaleras, “Estaré leyendo en cinco minutos.” Cinco pequeñuelos bajan corriendo instantáneamente, siempre ansiosos por escuchar la siguiente instalación de La Isla De Los Delfines Azules. Atento en trabajar con los nuevos marcadores que le dio el tío David, Nathaniel de nueve años se sienta silenciosamente en la mesa de arte la cual Mamá a colocado cerca del estante de arte en la sala. Johannah de siete años recoge su proyecto de costura de puntada cruzada, la cual ella está preparando para la feria del condado. Hans de cinco años juega silenciosamente con sus legos en la esquina. Ava de tres añitos se sienta en silencio al lado de su madre chupándose el dedo y acariciando el cabello de su mamá. La pequeña Helena gatea alrededor examinando la mueblería y se queda dormida en el piso después de una hora de lectura. Todos los niños trabajan y juegan en silencio, nunca causando un momento de preocupación o distracción a la madre. Ella nunca tiene necesidad de decirle a alguno que se quede callado o que deje de discutir. Todo es paz y calma. La mamá lee por dos horas, parando ocasionalmente para pedir narraciones, y después cesa de leer para preparar la cena. ¿Es esto realidad? No lo creo.

Yo decidí hace mucho tiempo que si yo esperaba por el momento preciso para leer en voz alta, estaría esperando toda una eternidad. La realidad es que cuando los hijos están pequeños, usted tendrá muchas interrupciones. Mientras mas pequeños los hijos, y mas la cantidad de ellos, habrán mas interrupciones. Pero ser madre es un proceso continuo de enseñar a estos niños. Yo solo tengo unos pocos años antes de terminar con mi propia cría. Tengo la esperanza que mis hijos me permitan ayudarles con sus crías.

Las siguientes son algunas sugerencias que pueden ayudarle. Un pequeñuelo de tres o cuatro años de edad está lo suficientemente grande para exigirle a que se quede en un área – encima de una colcha o carpeta, y se le puede mantener ocupado por un período de media hora con legos o cualquier otro juguete. Después de esto, cámbiele de lugar y exíjale que se quede ahí por quince minutos. Ya para este tiempo, la mamá necesitará un descanso de la lectura, y así todos pueden proseguir con sus horarios. Posiblemente usted puede reservar algunos juguetes solo para los períodos de lectura en voz alta. Si el muchacho hace mucha bulla mientras que está jugando, pare de leer y suavemente recuérdele que “module su voz,” así como la madre de Laura Ingles Wilder solía decir. Habrá ocasiones que necesitará usar la vara de corrección. Sea que alguna vez realmente lleguemos al punto de no interrupciones, este es nuestro objetivo por el cual debemos esforzarnos, y es el proceso de entrenamiento a medida que andamos hacia ese objetivo el cual es lo mas importante. Los niños se acuerdan de cómo sus madres hacían las cosas y algunas veces, de que manera las hacían, sin importarle cuan a menudo el resultado perfecto haya sido en realidad obtenido. Mamá siempre era tierna y afectuosa en su entrenamiento, porque era importante el mostrarle respeto al mantenernos callados y no interrumpirla para que todos pudiéramos escuchar.

Libros en Cintas de Audio (Casete)

Pregunta: ¿Cuál es su opinión de que los niños escuchen libros en cintas de audio como una substitución parcial de la lectura a alta voz por parte de la madre por un período de una a dos horas por día. Mi hijo de ocho años se ha apegado muy especialmente a varios libros muy buenos, los cuales están por lo menos dos grados mas arriba de su nivel de lectura, y los ha devorado porque él puede escuchar la cinta y seguir la narración mirando el libro.

Nuestra familia escucha muy ocasionalmente la narración de libros en cintas de audio, especialmente cuando estamos viajando periodos de larga distancia en el auto. Muchas bibliotecas tienen una gran selección de libros en cintas de audio. Su sugerencia de hacer que el niño siga la narración en el libro a medida que él escucha puede ser muy buena. Esto combina lo auditivo con lo visual. Pero no permita que esto se vuelva una substitución total de la lectura en alta voz del padre o la madre. Usted debe de leer en alta voz, por su propio bienestar, y el de su familia.

5. Alabanza Familiar

Contrario al viejo dicho, “la familia que ora unida, permanece unida,” estudios han mostrado que la familia que solamente ora unida – esto es, alaba al Señor unida solamente en la iglesia- usualmente no permanece unida. Es solamente la familia que regularmente ora y estudia la Biblia unida como familia la que permanece unida. El padre debe guiar a la familia en oración y estudios Bíblicos, por la mañana y, si es posible, por la noche. Esto fortalecerá la labor del padre como la cabeza responsable y el guía moral de la familia. La madre les enseña a los hijos el papel de sumisión a su padre por su ejemplo de sumisión a su esposo. Las madres no deben de ser los líderes espirituales de la familia. La alabanza familiar regularmente desarrolla la mente en moralidad y espiritualidad de una manera que no es obtenible por medio de libros o textos Bíblicos, devocionales privados, o asistencia regular a la iglesia.

Un método de estudio Bíblico, el cual sugerimos por ser bíblico y beneficioso es hacer que alguien en la familia lea un pasaje de las Escrituras, después hacer que el resto de la familia, quizás por turnos, le haga al padre una pregunta acerca del pasaje. Antes de la edad de diez años se espera que las preguntas sean preguntas de hechos del nivel Gramático (elemental). Para la edad de trece años las preguntas serán más de teoría del nivel Lógico, y para la edad de dieciséis las preguntas serán mas de practica del nivel Retórico. Si usted ejerce todas las materias académicas, pero deja por fuera la alabanza familiar, usted habrá criado prácticos agnósticos altamente educados. El entrenamiento de la familia en la Palabra de Dios debe ser su mayor prioridad – por encima de lo académico. Ver nuestro Apéndice en el Estudio Bíblico Familiar usando el Trivium.

No permita que su hijo ignore a Dios. Dios es la razón primordial por la cual él está vivo. Cuando Dios habla, El siempre debe de tener la atención total del niño. No se entretenga en libros frívolos de historias Bíblicas que degradan la Palabra de Dios a un punto de entretenimiento cómico o pequeñas historias narradas en un nivel místico o de fábulas. Lo normal no debe tener valor de entretenimiento, sino de fidelidad a la Palabra de Dios.

6. Artes y Manualidades

Niños pequeños aprenden más fácil por medio de sus sentidos. Antes de la edad de diez años ellos necesitan manipulativos para trabajar con las manos. Déles suficiente tiempo para que exploren con artes y manualidades y de esta manera desarrollen su creatividad elemental.

En el lugar principal de su casa, o donde sea que usted le lea a sus hijos y pasen la mayoría del tiempo, mantenga un estante equipado con lápices de colores de buena calidad, crayones, o marcadores, pinturas, papel, tijeras, pegante, arcilla, libros con muestras de papel para pared, libros con muestras de telas, pedazos de cartulina para enmarcar, surtido de costura, tejidos a punto de aguja, y de crochet. Al lado de este estante usted puede tener una mesa pequeña con sillas donde sus hijos se pueden sentar y trabajar con facilidad mientras que usted lee en voz alta. Los menores pueden hacer artes manuales mientras que los mayores pueden ser ayudados con la matemática o ciencia. Los trabajos de arte y manualidades pueden ser enviados a parientes, hechos para dar regalos, dados a residentes de un hospicio para ancianos, hechos para ser puesto en concursos, llevados a una feria del condado, o simplemente exhibidos en la casa. En nuestra casa, hemos enmarcado muchos de los proyectos de nuestros hijos y las paredes están cubiertas con los resultados.

Una de las cosas más útiles que le compré a mis hijas, de una señora que cocía y hacía alteraciones fue una bolsa de retazos de diferentes telas. La bolsa solo me costó cinco dólares, pero estaba llena de toda clase de retazos de seda, satín, terciopelo, y lana. Las niñas eran bastante pequeñas durante ese tiempo, y tenían una habilidad muy elemental en cuanto a la costura, pero esos primeros esfuerzos en convertir los retazos en vestidos para sus muñecas alimentaron el deseo de aprender más. Rápidamente me sobrepasaron en habilidad, y con el tiempo se enseñaron ellas mismas en hacer sastrería y patrones, de tal manera que hoy en día hacen reproducciones de vestuarios añejos. Todo esto fue el resultado de una bolsa llena de retazos. Yo me aseguré de que ellas tuvieran suficiente tiempo libre y el material que necesitaban para sus proyectos, y también les proveí el lugar donde pudieran trabajar. La maquina de cocer, el estate de arte, y las mesas siempre estaban accesibles para todos los niños. Sus proyectos se podían quedar en las mesas hasta que fueran terminados. (No hay nada más desalentador para un artista en medio de su labor que ser obligado a guardar su proyecto medio terminado.)

No permita que su niño haga trabajos de arte o manualidades en el computador. El guiador (mouse) no le enseña dexteridad de la misma manera que un pedazo de arcilla o un bloque cuadrado. Las computadoras pueden ser instrumentos útiles en su momento apropiado. Este no es su lugar ni momento.

7. Excursiones Educacionales

Tenga excursiones educacionales frecuentemente. Tome tiempo para asistir a conciertos y obras, museos y exhibiciones. Visite lugares laborales. Déle a su hijo experiencias que puedan ayudarle a formar su propio entendimiento del mundo – experiencias de las que puede aprender e imitar y posiblemente volver a tener cuando esté mayor.

No permita que su niño explore el mundo solo a través de un tubo cátodo de rayos. Los niños necesitan experiencias reales a las que se puedan relacionar. Ver el despegue de un avión de propulsión por la T.V. no es lo mismo que verlo despegar con sus propios ojos. Escuchar una orquesta por T.V. o radio no es lo mismo que escucharla en persona. Observar un experimento científico simulado en el computador, o ver un video acerca de él, no es lo mismo que verlo con sus propios ojos. Claro que sí se podrán aprender algunas cosas por medio del tubo cátodo, pero no es lo mismo. También hay cosas que no se están aprendiendo usando este modo.

Cuando el niño tenga cuatro o cinco años, empiece a asistir a la Feria local de Ciencias e Ingeniería. Observe todas las diferentes clases de proyectos y experimentos. Estimule a su niño a pensar que clase de experimento puede él hacer cuando tenga trece años (en el Nivel Lógico).

Si yo pudiera volver a hacer todo, hubiera comprado nuestro microscopio y los implementos para disecar cuando mis hijos estaban pequeños (de la edad de seis o siete) y les hubiera enseñado a utilizar estos instrumentos aun a esa temprana edad. También hubiera comprado un telescopio de buena calidad, binoculares, implementos de química básica (vaso de laboratorio, tubos para pruebas, quemadores, etc., no necesariamente algunos químicos) para que ellos pudieran experimentar con ellos. Hubiera organizado alguna parte de la casa con este equipo para que estuviera listo a ser utilizado como mis hijos quisieran. Claro está que les hubiera enseñados mantener toda la herramienta en orden y fuera de peligro. En otras palabras, cuando el niño está pequeño (al principio del Nivel de Gramática) yo hubiera gastado mi dinero en implementos, en vez de cuadernos o manuales de ejercicios. Le hubiera motivado a mis hijos a disfrutar usando los implementos y a que aprendieran a usarlos correctamente.

Comience a formar el hábito de visitar la biblioteca semanalmente a una temprana edad. De esta manera el niño se familiarizará con las partes donde pueda encontrar las diferentes variedades de libros y a pedirle ayuda al bibliotecario. Mas adelante, le podrá enseñar a usar el catálogo computarizado y la sección de referencia de la biblioteca. Cerca de la edad de trece años (la cual es el comienzo de la Etapa Lógica), lleve a su hijo (a) a una buena biblioteca de un colegio y ayúdele a familiarizarse haciendo investigaciones usando el sistema de la Biblioteca del Congreso. A la edad de quince años, llévelo a una biblioteca grande universitaria. Ya para la edad de dieciocho años, él debe saber como hacer investigaciones en cualquier biblioteca.

Mi primera visita a una biblioteca siempre estará grabada en mi mente. Mi abuela Haigh me llevó a una de las sucursales más pequeñas de la Biblioteca Publica de Des Moines, Iowa cuando yo tenía no más de ocho años de edad. Hasta ésta fecha, me acuerdo del asombro y admiración que sentí cuando vi todos esos libros. Después de esa visita, añoraba tener mi propia tarjeta de membresía de la biblioteca. No fue sino hasta tres años más tarde que mi sueño se hizo realidad. . En 1.963, cuando tenía once años, mi familia se mudó para San Diego, California, y se nos fue dada una tarjeta gratis para usar la biblioteca publica. Durante el año que mi familia vivió en California, cada lunes por la noche, después de hacer la compra de legumbres, visitábamos la biblioteca. Empecé con las “A” en la sección de ficción para los juveniles, sacando seis libros cada semana. No me acuerdo hasta que letra del alfabeto llegué, pero ese “año de uso de la biblioteca” me inspiró a amar la lectura para siempre.

Protegiendo al Niño en la Biblioteca

Pregunta: Nuestra biblioteca tiene mucho material malo, de lectura liviana y cultura pop. Mi hijo de siete años le fascina leer, y le gusta leer lo que llegue a sus manos, por esto tengo que tener mucho cuidado cuando lo llevo a la biblioteca. Aunque yo lo dirijo a los buenos libros, usualmente él termina seleccionando alguna basura de libro. ¿Cuál es el objetivo en que lo lleve a la biblioteca, si tengo que rechazar los libros que él escoge? A él le fascina ir a la biblioteca, y no quisiera matar ese deseo.

Las bibliotecas se han vuelto lugares peligrosos para los niños. Las cubiertas solas de algunos de los libros que están en demostración son muy malas. Puede que llegue el día en que usted tenga que escoger los libros y llevárselos a sus niños a la casa. Y posiblemente llegue el día en que usted no querrá que la vean en la biblioteca. Entonces, ¿cómo aprenderán sus hijos a ser investigaciones bibliotecarias? Ya que usted está en una situación en la cual tiene solo una biblioteca cerca para utilizar, le tocará trabajar con la situación. Los libros Caldecott son usualmente buenos. ¿Tiene la biblioteca estos libros en una parte separada? ¿Hay en la biblioteca una mesa pequeña donde usted y su familia puedan dejar sus cosas, y los niños se pueden sentar y mirar los libros que usted les trae? Si usted está insegura en cuanto a que clase de libros seleccionar para sus niños, entonces busque una lista recomendada de libros a leer de parte de alguien que usted confié. Explíquele a su niño que si él no está seguro de su aprobación del libro que él escogió, entonces él debe traérselo a usted. Explíquele que usted le está enseñando a ser un lector con discernimiento. Me da tristeza pensar que llegará el día en que los cristianos deberemos abandonar las bibliotecas. Debemos edificar nuestras propias bibliotecas en el hogar. Si es posible, edifique su propia biblioteca. Yo estoy comprando libros para mis nietos.

8. Trabajo y Servicio

Desarrolle en su niño el amor por el trabajo y servicio. Desde el momento que el niño puede caminar y hablar, el debe de ser dado trabajo doméstico. No solo la alimentación del perro y el tender la cama deben de ser sus obligaciones. Un niño de cinco años puede divinamente guardar la losa limpia y doblar la ropa. Un joven de diez años puede preparar comidas rápidas y simples del principio hasta el final. Los hijos de todas las edades pueden recoger y organizar la casa. La madre no debe estar recogiendo cosas del piso. Su objetivo debe de ser que para la edad que sus hijos sean adolescentes, ellos puedan tomar el control del trabajo de la casa, desde la preparación de las comidas hasta la limpieza del hogar y el cuidado de los hermanitos menores. Esto les enseña no solamente a apreciar el trabajo mientras que le quitan alguna de la carga a los padres, pero también es buen entrenamiento para cuando tengan sus propios hogares.

No le haga a su hijo lo que él puede hacer por él mismo. Debemos de rechazar toda esta basura popular de “confianza-propia”. Los problemas del mundo se pueden resumir en una simple expresión: mucha confianza propia. Muchas personas creen que son demasiado buenas para lo que ellas reciben de la vida. Piensan que se merecen más. Y una de las cosas que estimulan este parecer es cuando los padres están constantemente sirviéndole a sus hijos. Durante el primer año de vida, usted prácticamente le hizo todo a su hijo. Pero después de esto, la situación debe de empezar a cambiar rápidamente. El puede a aprender a hacer muchas cosas por si solo durante los siguientes dos años de vida. El puede limpiar sus propios regueros.

Una consecuencia natural a lo descrito arriba es, no haga por si sola lo que su hijo puede hacer por usted. Su hijo debe de aprender a estimarse él mismo menos que a los demás, empezando con sus padres. El puede recoger la ropa sucia para ser lavada, y puede doblar la ropa limpia. También puede lavar la ropa. Puede poner la mesa y lavar la losa. Puede ayudar a hacer la comida. Puede usar la aspidora para limpiar la alfombra y el piso y sacudir los muebles. Puede lavar las ventanas. Si usted hace todo esto por él, entonces él tendrá la noción de confianza-propia: “Soy tan importante que los demás deben de hacer las cosas por mi.” Pero si él aprende a hacerlo él mismo, entonces aprenderá la noción de confianza propia: “Puedo hacerlo por mi mismo.” Y si lo aprende a hacer por usted, entonces tendrá la noción de utilidad-propia: “Puedo ser servicial y soy necesario aquí.”

Sugerimos que escriba un horario de tareas domésticas que deben ser cumplidas por cada hijo e hija. Algunas familias hacen rotaciones de la lista, mientras que otras prefieren darle a cada hijo una lista permanente, cambiándola solamente después de varias meses o cuando sea necesario. No interesa la manera que usted quiera hacerlo, el horario debe de ser bien organizado, especificando lo que se debe hacer y por quien. Usted debe colocar el horario en un lugar prominente. Cerciorese de que ellos entiendan claramente las consecuencias de la desobediencia.

Cuando nuestros hijos estaban pequeños, yo no escribía un horario de tareas para hacer. Simplemente daba órdenes aquí y allá sin consistencia. Ya que ellos no sabían que era lo que se esperaba de ellos, terminaba haciendo yo la mayoría del trabajo. Mas adelante, cuando empezamos a implementar un horario de tareas, nuestra vida se torno mas tranquila. Al principio todos los hijos tomaban turno para cocinar la comida. Después de sufrir con los barones por algunos meses, volvimos a organizar el horario para que solamente las muchachas cocinaran. Un horario bien organizado y efectivo toma tiempo. Sea flexible: haga cambios a medida que los hijos van creciendo y madurando.

Junto con el trabajo, los niños deben de ser enseñados a servir. Nosotros visitábamos regularmente los residentes de un hospicio para ancianos. Cuando visitábamos, simplemente entrábamos y empezábamos a hablar con los ancianos. La mayoría de los residentes no podían comunicarse, entonces seguíamos tratando hasta encontrar a alguien con el que podíamos comunicarnos. Algunos no se pueden comunicar, pero disfrutan de que alguien les toque la mano. Eventualmente encontrábamos dos o tres personas con las que queríamos entablar una amistad. Si usted decide tratar esto, sugerimos que al principio la madre y el padre sean los que hablen y que los niños permanezcan en silencio y escuchando.

Hay muchas otras oportunidades para ser voluntarios a nuestro alrededor. Nuestras hijas tejían pequeñas botas para recién nacidos para las diferentes organizaciones pro-vida. Cuando una madre tiene una prueba positiva de embarazo, se le dar un par de estas botitas como el primer regalo para su bebé. Muchas de estas mujeres tienen todas las intenciones de abortar, y es nuestra esperanza que al ver estas botitas su instinto maternal sea despertado. Otra área de necesidad es la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal en su hospital local. Ellos necesitan vestimenta para los bebés muy pequeñitos que han nacido ahí y también para los bebés que son dados de alta. También hay una necesidad de vestidos de luto para los bebés que mueren.

9. Disciplina

Hemos visto en nuestra propia experiencia que si el área de la disciplina es descuidada, entonces es mejor que nos olvidemos por completo de lo académico. Los niños nunca aprenderán temperancia o control propio si sus padres no los entrenan. El niño que no desarrolle control propio fallará en muchas cosas – incluyendo en lo que usted le está preparando académicamente.

Hágase estas preguntas: ¿Estoy satisfecho con la obediencia de mis hijos? ¿Disfruto estar rodeado por mis hijos? ¿Me respetan mis hijos y me dan honor? Si su respuesta es “no” a alguna de estas preguntas, entonces usted debería volver a evaluar sus prioridades. Si usted no obtiene la obediencia de todos sus hijos en la primera orden, su labor en la enseñanza en casa estará rodeada de una multitud de dificultades. En cuanto a la obediencia a la primera orden, recomendamos altamente el libro publicado originalmente en 1.833: La Madre en Casa (The Mother at Home), por John S. C. Abbott.

No permita que su hijo le ignore. Usted es la razón primordial por la cual él vive. Cuando usted le diga algo, cerciorese de que él le haya escuchado. Cuando usted le esté leyendo en alta voz, no permita que su atención se vaya muy lejos. Claro está que debe ser sensible. Habrán ocasiones que él tendrá algo en que pensar, y posiblemente le tocará dejar que lo haga. Pero no le permita que la deje por fuera de su mundo. Usted siempre debe de tener su atención cuando usted le hable. Usted siempre debe de obtener su atención. No, no vivimos de acuerdo a ese criterio. Pero ese debe de ser el criterio por el cual debemos de medir.

No permita que su hijo le controle. Deje que él se controle él mismo. El hombre debe de controlarse él mismo antes de controlar a los demás. (Piense en todas las posiciones que se han invertido y pervertido por hombres que no aprendieron a controlasen ellos mismos.) Nadie aprende a controlase por si solo obedeciendo sus propios deseos. Solamente puede aprender a obedecerse el mismo obedeciendo los deseos de otros. Debe haber alguien a quien servir superior a él. (Por este motivo el concepto de Dios es inevitable. Si usted no sigue al Dios verdadero, entonces le toca inventar un dios sustituto, que sirva una función similar.) Si usted puede enseñarle a su hijo a conocerse y controlarse a si mismo, entonces el podrá controlar aquella parte del mundo que usted le da, y eventualmente la parte del mundo donde Dios lo coloca a servir.

Durante uno de nuestros viajes, visitamos una familia que vivían una vida simple en un hogar muy modesto, y le enseñaban a sus cinco hijos pequeños. Los padres hablaban con suavidad y con modales delicados, siempre hablándoles a los hijos en un tono de quietud y calma. Desde el principio de nuestra visita fue aparente que los hijos atendían la voz de sus padres. Los padres tenían el control de la obediencia a la primera orden, aun del más pequeño, y esta obediencia fue obtenida de manera delicada y voz suave. En toda mi vida, nunca había visto algo así. En una ocasión, el niño de un año de edad empezó a montarse en el calentador de querosén. Vi al padre hacer un movimiento de la cabeza casi imperceptible y decirle al niño casi en forma de silbido, “Isaac, huh, uh.” El niño inmediatamente se desmontó dando reversa y alejándose del calentador. El niño atendió y obedeció el mero silbido del padre. Trae lagrimas a mis ojos recordar esa escena y el afecto que se tenían los hijos y los padres. OH, que yo hubiera entrenado a mis hijos de esa manera cuando estaban pequeños. Dios quiere nuestra primera obediencia, y debemos de formar el mismo hábito en nuestros hijos. Cuando recurrimos a hablar en alta voz cuando queremos algo de nuestros hijos, o cuando formamos el hábito de repetir nuestras peticiones, entrenamos a nuestros niños a ignorarnos cuando les hablamos. Si solo empezáramos el comienzo de nuestro entrenamiento enseñándole a nuestros hijos a que atiendan a nuestra voz – a que la escuchen y la atiendan no importando lo que estén haciendo, y a obedecer inmediatamente, que maravillosamente les prepararíamos a escuchar y atender la voz de su Padre celestial.

Si pudiéramos realizar esto, entonces nuestros hijos verían a sus padres de la manera que siervos ven a su amo, y los sujetos ven a su rey. Ellos tendrían gran respeto y honrarían a sus padres, deseando solo complacerlos. Claro está, el rey seria un amo benevolente y amable quien se preocupa primeramente por sus sujetos, siempre tratándolos con suavidad y amor. Si, somos reyes y reinas, nuestros hogares son nuestros castillos, y nuestros pequeñuelos son nuestros siervos en entrenamiento para un día ser maestros en sus propios hogares. ¿Tiene una reina que acudir a gritos para poder adquirir lo que desea? Probablemente no en un reino bien organizado. Cuanto mejor seria nuestro mundo si le rindiéramos obediencia inmediata a nuestro Señor.

Socialización y Jovencitas

Pregunta: ¿Mi hija mayor (once años de edad) no quiere ir a la biblioteca durante el día porque “los niños de las escuelas” no estarán ahí. Estoy preocupada por ella. Nos mudamos a esta área hace dos años, y no hemos podido encontrar amigos que también enseñan en casa en esta área.

¿Quiere su hija ir a la biblioteca solo cuando ella puede socializar con los otros niños? La mayoría de mis hijos ya son adultos, y he pasado por problemas parecidos con ellos, por lo tanto creo que puedo hablar de su problema. Estoy asumiendo por su carta, que a su hija le gusta estar alrededor de otros niños. Se siente sola. Posiblemente, le gustaría ir a la escuela del pueblo. En realidad, los jovencitos, como la suya necesitan muy poca socialización; aun más, yo trataría de evitarla, excepto en pocas ocasiones, cuando usted tiene una situación controlada en la que tiene otra familia de visita y sus niños juegan con los suyos. La idea de que un niño necesita otro niño de la misma edad para jugar es algo que ha sido inventado en el siglo veinte. Gústele o no a muchos niños, esto es generalmente una mala idea. Involucre a su hija en crochet, tejido a punto de aguja, costura u otro trabajo de arte manual. Enséñele a cocinar. Una joven de once años de edad está perfectamente capacitada a cocinar una merienda completa, del principio al final. Obtenga un “cofre de la esperanza” y hágale hacer cosas para ir llenándolo. Un tiempo bien invertido para los pequeños es el sembrar y cuidar las frutas y verduras de la huerta y prepararla para ser guardadas para el invierno. ¿Tiene talento la jovencita en dibujo o pintura? Ella puede producir pequeños panfletos en una variedad de temas (pájaros, perros, flores, etc.) y venderlos o regalarlos. Incorpore esto en el trabajo escolar de ella. Ella necesita estar ocupada haciendo más cosas para los demás y menos tiempo preocupándose acerca de sus deseos y comodidades.

Cerca de la edad de diez u once años, muchas jóvenes pasan una etapa en la cual es difícil llevarse bien con ellas. Cuando esto sucedió con mi primera hija, yo no entendía lo que estaba pasando, y le permití que su rebelión, su falta de comunicación, su frialdad, su malhumor, etc. pasará sin corrección apropiada. Me vi en la situación de tratar de complacerla y hacer que ella se sintiera bien. Pensé que no estaba siendo una buena madre. No podía entender en que era lo que yo estaba fallando. Ya que ella siempre se veía infeliz y fuera de si, yo hacia lo posible por hacerla feliz. Finalmente, después de varios años de dolores de cabeza, el Señor me mostró que era lo que estaba pasando, y resolvimos el problema.

Usted no puede permitir que uno de sus hijos le muestre irrespeto a usted o a su esposo. Hágase esta pregunta: ¿Estoy satisfecha con su conducta? Si la respuesta es no, entonces usted debe de tomar acción. Hay muchas maneras en las cuales un niño puede mostrar irrespeto: virando los ojos; suspirando exasperadamente; demorándose en obedecer; interrogando lo dicho; taconeando cuando se está alejando; tirando las puertas; con actitud no comunicativa. Usted debe forzarlos a hablar con usted y a que le digan lo que ellos perciben que está mal y lo que le está molestando. Usualmente, ellos mismos no saben hasta que usted les obligue a pensar acerca de la situación, y que ellos se den cuenta de lo tontas que son sus ideas. Le insistí a mi hija a que sentara en la silla conmigo hasta que ella me dijera lo que le estaba molestando. Algunas veces nos sentamos por varias horas. Muchas veces todo se resumía en que ella se sentía irritable sin razón alguna. Ella aprendió a reconocer y a arrepentirse de su irritabilidad, su malhumor y su irrespeto. Claro está que todo esto me llevó a mi como madre a reconocer que debo de ser un buen ejemplo para ella. Yo también debo de aprender a reconocer y a arrepentirme de mi propia irritabilidad.

No quiere trabajar

Pregunta: ¿Me encuentro muchas veces aguantando por largo tiempo la virada de los ojos, el mal humor, el taconeo. Ahora, que hago con una joven de dieciséis, quien desea leer todo el día y no hacer nada mas – no quiere limpiar, o hacer ningún quehacer, no quiere cocinar, o cuidar de la huerta? ¿Pasó usted por cosas como estas con sus hijos, y si fue así, como lidió usted con la situación?

Quiere decir usted que ella no obedece cuando usted le manda a limpiar o a cocinar? O es que ella solo hace lo mínimo requerido y pasa el resto del tiempo leyendo? Me imagino una joven de dieciséis años capaz de llevar a cabo todo el trabajo de un hogar. Si la madre debe de estar ausente por algunos días, la hija debe de ser capaz de hacer los quehaceres del hogar: la limpieza, la cocina, contestar el teléfono, y posiblemente cuidar de uno o dos de los pequeñuelos. Posiblemente, ella no haga el trabajo tan detallado como la mamá, y posiblemente la cena no sea tan elaborada, pero a la edad de dieciséis ella puede relativamente llevar a cabo el mantenimiento. Todo esto debe de hacerse voluntariamente y de buena manera.

Algunas madres esperan esto de sus hijas pero no le dan a la joven ninguna libertad en tomar decisiones en cuanto a como debe de hacerse el trabajo. Por ejemplo, se espera que la hija prepare las comidas, pero no se le permite decidir lo que ella desee preparar. Yo sugiero que a una joven de dieciséis se le deje planear las comidas (con algo de ayuda de la madre), ir de compras por los alimentos, y preparar las comidas. Así es como lo hacemos en nuestro hogar. Yo permito que las muchachas decidan cuando van a lavar la ropa. Con tal de que esté hecha antes de la hora de dormir, ellas pueden hacerlo cuando mejor les parezca. Yo no les digo cuando deben de limpiar su cuarto, pero ellas saben que deben de mantenerlo limpio. Claro está, que en este instante me estoy refiriendo a hijos mayores. Los hijos pequeños deben de ser entrenados, por consiguiente tendrá usted mas reglas y horarios para seguir, pero hijos mayores ya han sido entrenados y necesitan menos tiempo y menos reglas que les digan “haz esto ahora y de esta manera.”

Yo pienso que los niños encuentran mayor satisfacción en sus quehaceres si ellos saben que está “a cargo” de algo y que ellos tienen completa responsabilidad. A mis hijas mayores les fascina cuando les doy el dinero de la comida para la semana y les permito decidir. Si tengo un problema con ellas cuando no quieren usar todo el calabacín que adquirimos en la huerta, sin embargo, estamos trabajando en esto.

Ahora, posiblemente su problema esté en que la joven de dieciséis no quiere obedecer. Si usted le escribe y explica exactamente lo que se requiere de ella – el cual va más allá de quehaceres a actitud y conducta – y lo que pasará si ella no lo hace, entonces ella verá que no tiene ninguna excusa. Usted sabe lo que debe de hacer. La Biblia le dice que usted debe responder a la desobediencia. La hora del castigo corporal ha pasado hace tiempo. No creo que esto sea lo apropiado. Hay otras maneras de disciplinarla. Quítele el tiempo de lectura. Déle multas de dinero. Quítele privilegios. Requiera más trabajo de parte de ella, tal como recoger la basura de la calle. Aplique lo académico al problema y hágale escribir una composición acerca de la desobediencia. Esto le forzará a pensar más profundamente.

¿Cuánta parte del problema lo ha causado usted misma? ¿Quién es el líder en su familia? Usualmente nosotros los padres no requerimos obediencia consistentemente. Algunas veces les hacemos obedecer y otras veces estamos muy cansados o es muy inconveniente hacerlos obedecer. Posiblemente estamos en la tienda o tenemos compañía o hemos estado trabajando todo el día o simplemente estamos fatigados. Hacemos excusas para nuestros hijos, o para nosotros mismos. La enseñanza en casa es mucho más que aprender latín y Lógica. Es un estilo de vida, y este estilo de vida requiere tener niños disciplinados, y el estimular relaciones afectuosas dentro del núcleo familiar. Queremos paz en nuestros hogares.

Paz en el Hogar

Pregunta: Usted dijo que la meta es tener paz en el hogar. ¿Cómo usted lleva esto a cabo? Yo crecí en un hogar que no era cristiano donde todos estaban siempre discutiendo o peleando, y yo no quiero que mi familia se torne así. Mis hijos se comportan mucho mejor que lo que se comportaban mis hermanos, pero aun así pasan mucho tiempo discutiendo y quejándose uno del otro.

En nuestros viajes nos hemos quedado en una gran cantidad de hogares de familia. Las siguientes son algunas de mis observaciones:

En los hogares donde reina la paz, notamos que los hijos tienen respeto por el padre y la madre. Usted puede verlo en sus caras. Los hijos quieren complacer a sus padres. Ellos saben que el padre es el líder, y lo buscan para obtener sus respuestas. El padre sabe que es lo mejor. Ellos saben que la madre controla el hogar para servir al padre, y ellos entienden que el padre manda en la familia para servirle a Dios. Cuando se les hace entender a los niños el orden y propósito de las cosas, y viven ese propósito en ese orden; el resultado es paz. Claro está los padres sabios son los que mandan y controlan sus familias con benevolencia, delicadeza y ternura. Ellos son pecadores como sus hijos, y no siempre son sabios. Pero mientras la familia mas se asemeje a lo ideal, mas paz reinará en ese hogar.

En los hogares donde la paz no reina, notamos que a los niños les falta el respeto por el padre y la madre. Ellos saben que sus padres siempre están dispuestos a complacerlos, y los hijos usan esto como un instrumento de manipulación. El hogar está formado alrededor de los hijos, de sus gustos, disgustos, temperamentos y deseos. Cuando el niño no esta complacido, incomodo o se le ha causado alguna molestia, los padres consistentemente hacen todo lo posible por complacer al niño. Piensan que su pequeñuelo es muy inteligente, o encantador, o chistoso. En otras palabras, el orden, el propósito y los papeles de los miembros de la familia están invertidos, y cualquier cosa que se asemeje a paz por un momento es simplemente un lapso temporal en la perpetua batalla por el liderazgo del hogar.

Los niños pueden saber como hablar y comprender palabras, pero esto no significa que la comunicación se está efectuando al nivel que debiera de ser. No podemos asumir que ellos vendrán a nosotros y nos hablaran acerca de lo que les esta molestando. Si detectamos algo malo en cuanto a una actitud o acción, entonces esto debe de ser discutido con el niño. No espere a que la actitud o acción se haga insoportable. Hubo un tiempo en nuestro hogar en que nuestra hija de diecisiete años en aquel tiempo empezó a tratar muy fríamente a su hermana de catorce años en aquel tiempo. Ella la excluía de muchas cosas, no confiando en ella más, y uniéndose con nuestra hija menor. Esto empezó muy gradualmente, y no lo notamos por un periodo de cuatro o cinco meses. Mi hija de catorce tuvo que venir a mí y hacérmelo notar. Solamente cuando ella me lo hizo notar fue que caí en cuenta. Algo puede empezar tan pequeño, pero si usted no se da cuenta, puede crecer exuberantemente, y aun así tiene que haber alguien que se lo haga notar. Para el tiempo que empecé a tratar con el problema, mi hija de catorce estaba enojada con su hermana por el trato que la otra le daba. Esto tomó varias semanas para poder solucionar el problema. La de diecisiete años ni siquiera había notado lo que ella estaba haciendo. Ella se arrepintió, su hermana la perdonó, y tuvimos que pasar varias semanas mostrándole a la mayor su comportamiento negativo cada vez que este surgía (actuando fríamente con su hermana). Ella ya había desarrollado el hábito de tratar a su hermana con indiferencia, y tuve que ayudarle a quebrantar ese hábito. Gracias a Dios que puso en ella el deseo de cambiar. Pero, ¿qué hubiera pasado si la mayor no se hubiera arrepentido y hubiera preferido seguir tratando a su hermana indiferentemente, por cualquier motivo? En ese caso, me hubiera tocado esforzar el comportamiento apropiado.

Obediencia con Irritabilidad

Pregunta: En cuanto a la virada de los ojos y los “humphs”, con algo de suspiros los cuales le soplan el cabello hacia arriba: ¿Tengo yo la culpa por preguntarle a mi hija a que haga varios quehaceres, manteniéndola alerta a “ser llamada” para hacer cosas que deben de ser hechas a cuestas de su inconveniencia, aunque no estén en el horario de tareas? ¿La debo corregir verbalmente en ese momento? Aun ese pequeño “humph” puede crecer en algo mas a medida que la niña va creciendo, por esto pienso que merece algún castigo, pero ¿cuál y cómo? ¿Debo yo de tener un plan de castigo por cada “humph” por muy pequeño que sea?

Pienso que usted se ha contestado su propia pregunta. El pequeño “humph” claramente comunica irrespeto. ¿Qué le hubiera pasado a una de las damas-en-espera en la corte de la Reina Victoria si ella hubiera contestado con un “humph” a una de las peticiones de la Reina? Usted es la Reina en su hogar y Papi es el Rey. Todos los hijos son sirvientes en entrenamiento.

Es muy bueno tener un aviso de horario de quehaceres, actividades y responsabilidades para que todos sepan que se espera de cada uno, pero siempre habrán cosas extras para hacer las cuales no se pueden poner en el aviso. Los hijos deben de estar contentos (si no interiormente, al menos exteriormente) a hacer cualquiera de estas tareas para mámi. Un “humph” de un pequeñuelo debe de ser corregido con la vara de corrección. Usted debe determinar por usted misma a que edad la vara de corrección se debe guardar y otras formas de disciplina se deben de utilizar, con cada hijo (a).

Esperar a Que Llegue Papi a Casa

Pregunta: ¿En cuanto a la disciplina para un muchacho de ocho años, si él no hace sus quehaceres, o si hace algo que no se le ha dicho que haga, es bueno esperar a que el padre llegue a la casa, o es esta espera muy larga?

El padre es el que manda en el hogar. La madre administra el hogar de acuerdo a las reglas del padre. El castigo retrazado pierde su fuerza apropiada, e introduce otras clases de fuerzas. Por lo tanto, explique la ley, administre el castigo, y continué con el día. De otra manera, puede que el día sea arruinado para todos “esperando a que el padre llegue a casa.” Hay algunas cosas que deben de ser juzgadas por el padre, pero la madre debe de poder manejar la mayoría de las situaciones. La madre puede dar su reporte de la corte hogareña cuando el padre llegue a casa, y en ese momento él puede hacer los ajustes necesarios.

Un Hijo Sin Motivación

Pregunta: Mi hijo de trece años de edad es despacioso en la Matemática, por esto le permito que él decida el ritmo de progreso. El también es “alérgico” a los lápices y me pregunto cuanta escritura es suficiente para él durante este año escolar. No quiero estimularle la pereza, pero tampoco lo quiero exasperar!

Una de las cosas mas desafiantes con la que he tenido que lidiar en nuestra experiencia de la enseñanza en casa es un joven (de diez a quince años de edad) quien parece ser alérgico a cualquier actividad académica. Uno de nuestros cinco hijos era así. El tenía bastante inercia: Si estaba descansando, entonces él tiendía a descansar infinitamente, pero cuando le hacía moverse, entonces el seguía moviéndose. Es el hacer que se moviera a hacer algo lo que era difícil de lograr. En alguna parte durante el transcurso del tiempo, alguien se le olvido colocarle un motor de arranque, por esto teníamos que empujarlo a moverse. Así como usted dijo, nosotros en realidad no queríamos estimular su pereza o exasperarlo, pero necesitábamos hacer que se moviera a hacer algo y desafiarlo. Si esto le estimula, nuestro hijo es actualmente un buen escritor. Cuando cumplió los quince, el descubrió que podía escribir creativamente, y también descubrió que le gustaba escribir- lo suficiente, aunque todavía estamos tratando de hacer que el motor recientemente instalado trabaje mas consistentemente.

Las siguientes son algunas de las cosas que pienso que hicimos correctamente con él:

  1. Hasta mas o menos la edad de catorce, hicimos la mayoría de la matemática oralmente, y algunas veces yo escribía por él. El me dictaba el problema y los pasos de la respuesta y yo sostenía el lápiz y escribía la respuesta. Esto en ninguna manera interfirió con su entendimiento de la matemática, antes pienso que le ayudo a aprender a disfrutar la matemática. Después, el fue capaz de completar el curso de Álgebra Saxon, Geometría Jacobs, y Matemática Avanzada Saxon sin recibir ninguna ayuda.
  2. Yo pienso que la televisión, los juegos de video, los juegos de computadora, y la mayoría de la informática software de computadora son especialmente dañinos para jóvenes como este. Estoy muy agradecida de que pudimos mantener a nuestro hijo fuera de estas influencias.
  3. Estoy muy agradecía con mi Señor por habernos movido al campo cuando los niños estaban aun pequeños. La influencia de los amigos o compañeros parece ser más fuerte en jóvenes sin motivación.

10. Juego y Exploración

Déle a su hijo suficiente tiempo para jugar y explorar. No le compre juguetes de “tiendas de juguetes” – son caros y son usualmente olvidados después que de la fiebre se apaga. Invierta en juguetes verdaderos. Las ventas de garajes o subastas son fuentes interminables para encontrar cosas como maquinas de cocer, pequeñas herramientas para el jardín, martillos, puntillas, y cosas para construcción, bloques de madera, y disfraces. Compre instrumentos para explorar (un buen microscopio, telescopio, binoculares, equipo de disección, equipo de química básica, etc.), no compre juguetes para idolatrarlos. Enséñele a sus hijos como usar estos juguetes reales de una manera responsable (segura, limpia, y organizada – que aprendan a limpiar después que hayan terminado), y mantengan estos instrumentos o herramientas disponibles para cuando ellos quieran usarlos.

No es solamente importante el que usted haga ciertas cosas, es también muy importante el no hacer algunas cosas. Parece ser que siempre hay mas cosas que no se deben de hacer que cosas de se deben de hacer. No deje que su hijo pase horas en frente de un televisor. El televisor es malo. Queremos decir la pantalla en si. No es saludable para el cuerpo, especialmente para los ojos. La fatiga visual es el problema número uno que experimentan los que frecuentas el uso de computadores. Hay estudios que calculan que hay un porcentaje de cincuenta a noventa usuarios de computadoras que experimentas deterioro visual.

El material en la pantalla también es malo. El método de entretenimiento para aprender crea una especie de adicción al entretenimiento – el pequeñuelo quiere ser entretenido todo el tiempo - él quiere que sus sentidos visuales y auditivos sean estimulados (sobre estimulados). Cada niño debe de aprender a deletrear a través de los sentidos del toque, sabor, olor, y a través de la interacción con seres humanos verdaderos los cuales sonríen y responden. El debe aprender acerca de la sumisión a la autoridad de sus padres reales, no a la autoridad de sustitutos idealizados, siempre-contentos, infinitamente recursivos, y nunca exhaustos los cuales no tienen ninguna responsabilidad. ¿Es necesario decir algo más acerca de esto?

No permita que su hijo se pierda. Usted tendrá que descubrir el balance entre darle a su hijo suficiente tiempo para él mismo y el darle demasiado tiempo para él solo. Si tiene poco tiempo, entonces no desarrollará sus propios pensamientos. Si tiene mucho tiempo, entonces buscará malos pasos, o por lo menos cosas que no benefician. Déle algo en que él pueda pensar cuando no tenga nada para hacer. La memorización llena la mente con cosas que hay que echarle diente y pensar.

No le permita a su hijo jugar en un mundo cibernético. El puede jugar en un mundo de miniaturas. El puede jugar en un mundo de pretensión. Pero este mundo tiene que estar compuesto de cosas que existen en este mundo real y de triple dimensión, no en electrones que le pegan a una pantalla fosforescente y opaca de doble dimensión. ¿Por qué sugerimos esto? Porque – aunque él puede aprender algo de la imagen en la pantalla, hay sin duda muchas cosas que él no está aprendiendo precisamente porque es solamente una pantalla. Fuera de la falta de las experiencias sensoriales (toque, sabor, olfato, audio, vista – de tres dimensiones), hay cosas lógicas que también están faltando (tales como las consecuencias en el mundo verdadero).

Cuando la computadora es la sustituta de las funciones y los procesos proveídos normalmente por el cerebro, éste se atrofia; no desarrolla sus músculos, como debiera de ser. Donde no hay esfuerzo no hay ganancia. Si no se usa, se pierde.

El uso excesivo de las computadoras, especialmente en la temprana edad, reestructura la manera en que el cerebro procesa información, usualmente para mal. También causa el mal desarrollo de las dimensiones emocionales y sociales del niño. Sus hijos están desarrollando muchas áreas de sus entendimientos, y “vacíos” pueden ocurrir en sus desarrollos si son privados de ciertas experiencias durante periodos críticos de tiempo. El descubrimiento de estos vacíos puede ocurrir mucho después. Por ejemplo, El oído de un niño puede ser examinado para ver si escucha bien, y él puede pasar esta prueba perfectamente, sin embargo, debido a un periodo de resfriados cerebrales en su temprana edad, él no escuchaba apropiadamente mientras que su discernimiento de los sonidos audibles se estaban desarrollando, por lo tanto aunque el escucha voces perfectamente, él no discierne apropiadamente en su mente lo que sus oídos están escuchando perfectamente. Ya que usted sabe que él escucha bien, usted piensa que él no pone atención, y por esto lo castiga. Usted no se da cuenta de que el no puede poner atención, y que usted necesita entrenarlo en una destreza que no se ha aprendido.

El televisor y el computador pueden ser instrumentos útiles bajo el control y las circunstancias apropiadas. Pero estas son como fuego – un buen siervo, pero un maestro terrible. Hay muchas razones legítimas para dudar del valor de estos dos instrumentos para los niños menores de diez años, especialmente en la preparación para la educación clásica académica.

Una Madre para todas las Etapas

Pregunta: Estoy buscando sugerencias en cuanto como puede una madre dividir, compartir o multiplicar su tiempo entre varios pequeñuelos. Mis cuatro varones están entre las edades de dos a ocho años de edad, y otro viene en camino. Dos de ellos necesitan mi tiempo y atención para aprender a leer y a escribir. Me doy cuenta que paso menos tiempo formando rompecabezas y jugando con la arcilla con los mas pequeños que lo que pasaba con los dos mayores cuando ellos eran pequeños. Debo añadir que mi mayorcito tiene necesidades especiales que requieren ejercicios de uno-a-uno dos veces diarias. Aun cuando estoy leyendo, o cuando juntos estamos haciendo un proyecto, parece que solo servimos el interés de los menores, o los mayores, pero nunca a todos por igual. Me digo a mi misma que cuando los mayores están leyendo, ellos están teniendo más tiempo productivo e independiente.

Probablemente la mayoría de las madres jóvenes y concientes se preocupan acerca de esto en diferentes etapas. Una madre no necesita estar participando activamente con su niño en el juego para complacer la necesidad de la atención de la madre. La presencia de la madre es usualmente todo lo necesario. Cuando los hijos están pequeños, ellos no prefieren estar jugando es sus cuartos. Ellos prefieren estar en la sala o cocina, donde está la mamá. Nuestros hijos solo necesitan estar cerca de nosotros. Ellos Necesitan escuchar nuestra voz y sentir nuestra presencia. Mi amiga, quien tiene doce hijos, sugirió que en realidad lo que pasa no es que el amor de la madre esté siendo dividido más y más a medida que más hijos van naciendo, pero que, mientras más familiares se van añadiendo a la familia, el amor se va multiplicando, porque hay más personas para amar a ese niño. La familia está compuesta del padre, la madre, y los hijos. No es solamente el amor de la madre el que esta siendo distribuido, pero también el amor del padre y de los hermanos entre si. Un niño en una familia de doce personas, tiene a trece personas amándolo – el padre, la madre, y los once hermanos y hermanas.

Horario

Una Horario Diario Recomendado para Familias con Niños Menores de Diez Años de Edad

Este horario es hecho como norma para servirle a usted, no como el jefe para quebrantarle. No sea un esclavo del horario, pero tampoco sea un esclavo a la mentalidad de emergencia que siempre interrumpe el horario. El siguiente es solamente una guía recomendada. Le da algunas de las categorías de las cuales usted puede formar su propio horario.

Principios: Los niños deben de estar haciendo la mayoría del oficio casero, el cual les dará libertad a los padres para darle atención a las tareas personales y administrativas. “Temprano a dormir, temprano al despertar” es generalmente una buena regla, claro está que el trabajo del padre u otras consideraciones pueden afectar esto.

  • 5:00-6:30 Padres e hijos se levantan, duchas, organización personal, oficios caceros de la mañana.
  • 7:00 Desayuno. Adoración Familiar de la Mañana.
  • 8:00 Quehaceres diarios (horario predeterminado).
  • 8:30-9:30 Reunión Escolar General:
  • 1. Recitación de trabajo de Memorización: Todos los niños pueden recitar sus trabajos de Memorización (incluyendo los alfabetos griegos y/o hebreos).
  • 2. La Practica de la Lectura: Los niños que pueden leer, pueden leer en alta voz una porción de algo mientras que los otros escuchan (la Biblia, Historia, la Constitución, Poetría, etc.).
  • 3. Practique Narración: Todos los niños deben practicar narración (si hay varios hijos, divida la narración, la mitad por la mañana y la otra mitad por la tarde).
  • 9:30-10:15 La Madre le lee en alta voz a todos los hijos (la narración puede ocurrir en este periodo). Los niños pueden trabajar en artes y manualidades mientras que la madre lee.
  • 10:15-11:30
  • 1. Instrucción de Fonética para aquellos hijos que están aprendiendo a leer y anotar apuntes en el Cuaderno del Lenguaje Ingles. (Esto se puede mover para la tarde cuando el bebé esté tomando la siesta).
  • 2. Trabajo en el Cuaderno de Historia (si ha empezado uno) y la Línea del Tiempo.
  • 3. Trabajo copiado.
  • 11:30 Preparar el Almuerzo. Organizar la casa.
  • 12:00 Almuerzo. Quehaceres del medio día
  • 1:00 Descanso o siestas.
  • 2:00-2:45 La Madre le lee en alta voz a todos los hijos y termina las narraciones (los hijos pueden trabajar en artes y manualidades).
  • 2:45-4:30 Igual que el período de 10:15: jugar a fuera; caminar; una vez por semana hacer trabajo voluntario (hospicio para ancianos, etc.), excursiones, ir a la biblioteca.
  • 4:30-5:00 Preparar la cena. Organizar la casa.
  • 5:00 Cena. Quehaceres de la noche.
  • 6:30 Adoración Familiar de la Noche
  • 7:00-7:45 El Padre le lee en alta voz a la familia.
  • 7:45-8:30 Actividades de la Familia.
  • 8:30-9:00 Preparación para ir a dormir.
  • 9:00 Apagar las luces. A dormir.